Pues si, yo que siempre he soñado con un futuro tropical de playas, mujeres curvilíneas de tez café, noches de son y ron añejo... me he venido a vivir aún más norte. Alemania, queridos confidentes, es todo aquello que podéis esperar: clima infame, difícil idioma, comida más que aceptable, alemanes distantes y aburridos -con honrosas excepciones- y mujeres cubiertas por varias capas de ropa la mayor parte del año. Desalentador. En suma, un exilio forzado -la crisis ataca de nuevo- pero soportable y en ocasiones agradable.
Por suerte he engañado a mi chica para que me acompañe y aspectos sentimentales aparte, no me falta la diversión. De esto habrá tiempo de hablar.
Necesito ordenar el caos que tengo en la cabeza para contaros algo de lo que me ha pasado en el último año -posiblemente el año más aburrido de mi vida- así que os ofrezco este video de auténtico tetómano.















